¿Por qué es tan poderosa la bicicleta?

En un mundo urbanizado tenemos grandes retos ambientales y sociales. Desde el punto de vista de movilidad, debemos:  garantizar el derecho a los ciudadanos de desplazarse eficientemente por la ciudad independientemente de su condición física o social, minimizar la accidentalidad, optimizar el uso del suelo urbano para propiciar una mayor convivencia, y garantizar que nuestras formas de transporte no tengan impactos medioambientales nocivos.

En vista de estos retos, existen 5 razones por las que vale la pena que las ciudades inviertan cada vez más en crear un ambiente idóneo para promover el uso de la bicicleta:

1. La bicicleta es eficiente. Una bicicleta estacionada puede ocupar hasta 20 veces menos espacio que un automóvil estacionado.

2. La bicicleta propicia la accesibilidad para otros modos. Una ciudad pedaleable primero tuvo que haber sido una ciudad caminable, y por tanto una ciudad accesible para personas con diversas condiciones para desplazarse.

3. Es democrática. Todos podemos usarla, vamos a velocidades similares, y ocupamos el mismo espacio en la ciudad al ir en ella.

4. Propicia la interacción social. Facilita la interacción y el contacto con otros ciudadanos, y minimiza el espacio  que utilizamos para desplazarnos, creando espacio público adicional que podría usarse para el disfrute, la socialización y la calidad de vida.

5. Promueve ciudades más saludables. Ayuda a atacar directamente el sedentarismo y  a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por estas razones, cientos de ciudades están apostándole a la bicicleta como eje fundamental de transformación social y urbana.